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Cargador monofásico coche eléctrico

Un hotel instala cuatro plazas de recarga, las anuncia como un servicio premium y, al llegar los primeros huéspedes, el cuadro eléctrico dispara la protección cuando varios vehículos empiezan a cargar a la vez. El problema no está en el wallbox. Está en haber elegido la potencia sin revisar la potencia contratada, la sección de cable, el equilibrio de fases y la gestión simultánea.

En 2026, elegir un cargador monofásico para coche eléctrico exige mirar más allá de la comparación entre 3,7 kW y 7,4 kW. Para una vivienda, un hotel, un parking o una flota, la decisión correcta depende del tiempo de permanencia, la capacidad real del edificio y la forma de repartir la energía entre vehículos.

Qué es un cargador monofásico y cómo funciona

Un wallbox monofásico se conecta entre una fase y el neutro, normalmente a 230 V en corriente alterna. El equipo controla la entrega de energía al vehículo y mantiene la carga dentro de los límites definidos por la instalación, la protección eléctrica y el propio coche.

El vehículo no recibe directamente esa corriente alterna. El cargador interno del coche, conocido como OBC, la convierte en corriente continua para alimentar la batería. Por eso, “monofásico” describe la alimentación del punto de recarga, no la naturaleza de la corriente que almacena la batería.

Diagrama explicativo sobre el funcionamiento de un cargador monofásico para vehículos eléctricos conectado a la red eléctrica.

La diferencia entre un enchufe y un wallbox

Una toma doméstica con cable portátil trabaja normalmente en Modo 2 y puede limitarse a 2,3 kW. Es una solución útil para emergencias o para vehículos que permanecen muchas horas estacionados, pero no debería sustituir a una instalación específica en un negocio.

El wallbox dedicado trabaja habitualmente en Modo 3, con comunicación entre el EVSE, el equipo que controla la recarga, y el sistema de gestión de la batería del coche. Esa comunicación utiliza el piloto de control, conocido como PWM, para negociar la corriente disponible y comprobar que el vehículo está conectado correctamente.

En Europa, el conector Tipo 2, también llamado Mennekes, es el estándar habitual para la recarga en corriente alterna. La instalación incorpora protecciones como diferencial tipo A o tipo B según el diseño, magnetotérmico, protección contra sobretensiones y, cuando hace falta, contador interno.

Por qué sigue siendo práctico en empresas

La ITC-BT-52 reconoce en España configuraciones monofásicas de 16 A y 32 A para Modo 3 con conector Tipo 2, equivalentes aproximadamente a 3,7 kW y 7,4 kW a 230 V (Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión en el BOE). Esa base normativa facilita reutilizar líneas existentes en viviendas, aparcamientos, hoteles y oficinas, siempre que el instalador adapte las protecciones y el dimensionado al entorno.

Regla de proyecto: un wallbox monofásico no se compra por la cifra de la caja. Se especifica después de medir el cuadro y conocer cómo se utilizarán las plazas.

Potencias típicas y tiempos de carga reales

La potencia nominal indica el máximo que puede entregar el punto, pero no garantiza que el coche lo aproveche. El límite puede estar en el OBC del vehículo, en la configuración del cargador o en la energía que el edificio puede reservar en ese momento.

En España, la guía técnica de la ITC-BT-52 trabaja con 230 V en monofásica. Por tanto, 16 A equivalen a 3.680 W y 32 A a 7.360 W (guía técnica del Ministerio de Industria). Algunos equipos permiten ajustar valores intermedios, como 20 A o 25 A, para encajar mejor con la potencia disponible.

La siguiente tabla sirve como orientación de ingeniería. Los tiempos incluyen una hipótesis aproximada de pérdidas del 10 por ciento, por lo que no deben confundirse con una promesa de carga exacta. La sección de cable es una referencia inicial, no una sustitución del cálculo de caída de tensión, longitud, método de instalación y temperatura.

Tabla de referencia

PotenciaAmperajeCable orientativo40 kWh60 kWh80 kWh
3,7 kW16 ASegún cálculo de líneaAproximadamente 12 hAproximadamente 18 hAproximadamente 24 h
4,6 kW20 ASegún cálculo de líneaAproximadamente 9,6 hAproximadamente 12,9 hAproximadamente 17,4 h
5,7 kW25 ASegún cálculo de líneaAproximadamente 7,7 hAproximadamente 11,6 hAproximadamente 15,5 h
7,4 kW32 ASegún cálculo de líneaAproximadamente 6 hAproximadamente 9 hAproximadamente 12 h

La guía de movilidad eléctrica del IDAE sitúa la carga básica monofásica entre 2,3 y 7,4 kW y muestra que los tiempos pueden variar aproximadamente desde 48 minutos hasta 2,6 horas en un nivel de batería, y desde 4,3 hasta 14 horas en otro, según la potencia efectiva (referencia de movilidad eléctrica y recarga en España). La conclusión operativa es clara: 3,7 kW encaja con la pernoctación, mientras que 7,4 kW resulta más útil cuando la plaza tiene una rotación moderada.

Para ampliar el cálculo con distintos modelos y niveles de batería, consulta esta guía sobre cuánto tarda un coche eléctrico en cargarse.

Monofásico frente a trifásico

La trifásica no es automáticamente mejor. Añade capacidad cuando el vehículo puede aprovecharla y cuando la operación necesita recuperar energía en menos tiempo. Si el coche solo admite carga monofásica, instalar 22 kW trifásicos no cambiará su velocidad.

La monofásica suele ofrecer un mejor coste total de propiedad en plazas residenciales y estacionamientos de larga estancia. La trifásica empieza a compensar cuando hay rotación rápida, varios turnos, taxis, VTC, renting o flotas que regresan al centro durante periodos cortos.

CaracterísticaMonofásico 7,4 kWTrifásico 11 kWTrifásico 22 kW
Alimentación230 V, una fase400 V, tres fases400 V, tres fases
Uso más lógicoCarga nocturna y estancias largasFlotas y rotación intermediaAlta demanda y permanencias cortas
InstalaciónMás sencilla si existe línea monofásicaRequiere suministro y reparto de fasesMayor exigencia sobre cuadro y acometida
OBC necesarioCargador AC monofásico compatibleOBC trifásicoOBC trifásico capaz de admitir esa potencia
Riesgo operativoConcentración de carga en una faseMejor reparto entre fasesMayor demanda simultánea
Coste totalHabitualmente más contenidoSuperior por obra y proteccionesSuperior y difícil de justificar sin rotación

Un suministro con potencia contratada inferior a 10 kW puede tener poca capacidad para soportar una carga monofásica elevada junto con el consumo habitual del edificio, y la trifásica puede exigir una reconfiguración más profunda. La instalación debe analizar el consumo real, no solo la potencia máxima teórica.

Para una plaza ocupada durante 6 a 10 horas, mi recomendación es monofásica, con gestión dinámica si existen varios vehículos. Para una rotación inferior a 3 horas por plaza, conviene estudiar trifásica y comprobar primero que el coche incorpora OBC trifásico. La comparativa entre monofásico y trifásico ayuda a ordenar esa decisión sin confundir potencia del equipo con velocidad real del vehículo.

Requisitos eléctricos y normativa aplicable en España

La instalación empieza en el cuadro, no en la compra del cargador. Un técnico debe comprobar la tensión entre fase y neutro, la capacidad de la derivación, el equilibrio de fases, la potencia disponible y el recorrido del cable hasta cada plaza.

El marco principal es la ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión. La norma diferencia entre bases monofásicas de 10 A para Modo 1 y Modo 2 y estaciones de Modo 3 para uso profesional, además de establecer protecciones y condiciones de instalación (texto consolidado de la ITC-BT-52).

Qué debe revisar el proyecto

  • Línea dedicada: el circuito debe dimensionarse para la intensidad prevista, la longitud y la caída de tensión.
  • Protecciones: el diferencial, el magnetotérmico y la protección contra sobretensiones deben corresponder al equipo y al esquema elegido.
  • Potencia contratada: el cargador puede funcionar técnicamente y, aun así, provocar disparos si el edificio no tiene margen.
  • Crecimiento: una canalización preparada para futuras plazas evita repetir obra y facilita ampliar el servicio.
  • Documentación: el instalador autorizado debe emitir la documentación eléctrica exigible y registrar la instalación cuando corresponda.

En obra nueva también pueden intervenir el CTE DB-HE y el CTE DB-SI. Si el wallbox se combina con autoconsumo fotovoltaico, hay que coordinarlo con el Real Decreto 244/2019, el contador de energía y la estrategia de excedentes. En instalaciones profesionales, el RGPD afecta a los datos de usuarios, matrículas, sesiones y consumos.

La normativa de recarga de vehículos eléctricos debe leerse junto con el proyecto concreto. Una instalación monofásica puede ser plenamente viable y, aun así, requerir refuerzo de línea, ajuste de potencia o un sistema de reparto para no comprometer el resto del edificio.

Cómo elegir el cargador según el caso de uso

La decisión correcta sale de cuatro preguntas: cuánto tiempo permanece aparcado el vehículo, cuántos kilómetros recorre, qué potencia queda disponible y cuántos vehículos cargarán a la vez. La capacidad de la batería importa, pero la simultaneidad suele decidir el coste del proyecto.

Tabla comparativa para elegir un cargador monofásico de coche eléctrico según las necesidades de uso diario.

Viviendas y comunidades

Para una vivienda donde el coche duerme conectado, un wallbox de 7,4 kW suele ser una elección equilibrada. Si el uso diario es contenido y el vehículo permanece muchas horas en el garaje, 3,7 kW puede ser suficiente y reduce la exigencia sobre la instalación.

En una comunidad, el problema cambia cuando aparecen varias plazas. Instalar muchos equipos a su potencia máxima puede obligar a aumentar el suministro del garaje. En ese escenario, prefiero cargadores configurables a 3,7 kW con balanceo dinámico, antes que sobredimensionar toda la infraestructura desde el primer día.

Hoteles y aparcamientos

Un hotel debe distinguir entre una plaza para huéspedes que pernoctan y una plaza de rotación. Para la primera, la monofásica es lógica. Para la segunda, la potencia debe combinarse con reservas, identificación de usuario y reparto automático.

El mapa REVE, impulsado por MITECO y Red Eléctrica, permite consultar ubicación, conector, velocidad, disponibilidad y precio de muchos puntos públicos, lo que convierte la visibilidad digital en una cuestión comercial además de técnica (información de MITECO sobre REVE). Un hotel que publica mal sus plazas puede perder reservas aunque el hardware funcione.

Empresas y flotas

Una flota necesita saber quién carga, cuánto consume y si el vehículo estará disponible al siguiente turno. Un monofásico de 7,4 kW con gestión dinámica puede resolver una operación con estancias largas, mientras que una flota de alta rotación puede necesitar trifásica.

Criterio de decisión: el equipo más rápido no siempre produce la operación más eficiente. El sistema debe entregar energía suficiente al siguiente turno sin reservar potencia inútil cuando los vehículos están detenidos.

Instalación, software y operación profesional

Una instalación profesional comienza con una visita técnica. El instalador mide tensión, revisa el cuadro, identifica circuitos disponibles y calcula cómo afectará cada punto al resto del edificio. Después prepara el esquema unifilar y define protecciones, cableado, comunicaciones y ampliaciones futuras.

Para una línea monofásica de 32 A, la sección del conductor puede estar en el entorno de 6 a 10 mm², pero el valor final depende de la longitud, la canalización, la temperatura y la caída de tensión. Copiar una sección de otra obra es una mala práctica.

Proceso de cinco pasos para la instalación, configuración de software y operación profesional de cargadores eléctricos.

El software evita que el cuadro se convierta en el límite

Un CPMS es el sistema que administra los cargadores. Para un hotel, funciona como un panel donde el equipo puede ver sesiones, usuarios, incidencias y cobros. Para una flota, permite asociar el consumo a una matrícula, departamento o turno.

OCPP es el idioma común entre el wallbox y el CPMS. Si el equipo admite OCPP 1.6 o 2.0.1, el propietario puede elegir una plataforma de gestión compatible en lugar de quedar atado a una aplicación cerrada. OCPI facilita la conexión con redes de roaming, de modo que un usuario externo puede iniciar una sesión con otra tarjeta o aplicación.

El balanceo dinámico de carga mide el consumo del edificio y ajusta la potencia de los vehículos. Si el hotel enciende climatización y cocina, el sistema reduce temporalmente la recarga. Cuando baja la demanda, devuelve potencia a los coches sin intervención manual.

La operación necesita mantenimiento

El gestor debe configurar perfiles de acceso, precios, horarios y alertas. También debe revisar el estado remoto, actualizar el firmware y comprobar que los cargadores siguen visibles en las plataformas públicas. Red Eléctrica explica que REVE muestra en tiempo real los puntos de 43 kW o más y también puede integrar equipos de menor potencia cuando el operador envía datos dinámicos (mapa REVE). Por eso, no todos los cargadores monofásicos aparecen automáticamente.

El mantenimiento preventivo incluye termografía, reapriete de bornes, verificación de protecciones y limpieza de conectores Tipo 2. Un punto instalado sin monitorización puede parecer disponible y estar fallando desde hace días.

Costes orientativos y recomendaciones finales

En una previsión de 2026, un wallbox monofásico de 7,4 kW puede situar el equipo en una horquilla orientativa de 350 a 900 euros, mientras que la instalación puede moverse entre 450 y 1.200 euros, según distancia al cuadro, canalización, derivación, boletín y proyecto. Estas cifras son referencias de planificación, no un presupuesto cerrado, porque la obra civil y el estado del suministro cambian mucho entre emplazamientos.

Los costes operativos incluyen conectividad, CPMS, mantenimiento, seguro, facturación y atención de incidencias. En una instalación profesional, el hardware es solo una parte del coste total. Una plaza barata que permanece fuera de servicio o no registra correctamente el consumo sale cara.

TCO estimado a 5 años para cargador monofásico según escenario

ConceptoResidencialComunidadHotel 10 plazasFlota 30 vehículos
EquipoWallbox con aplicaciónEquipo configurable y proteccionesEquipos con identificación y gestiónEquipos compatibles con CPMS
InstalaciónLínea individual y documentaciónCanalización común y repartoCuadro, protecciones y red de comunicacionesCuadro, balanceo y ampliación prevista
SoftwarePuede ser básicoControl por usuario y consumoTarifación, sesiones y reportesImputación por vehículo o departamento
MantenimientoRevisión puntualPlan preventivo recomendadoMonitorización y asistenciaSLA, diagnóstico remoto y mantenimiento continuo
Riesgo principalPotencia insuficienteDisparos por simultaneidadMala disponibilidad públicaCarga desordenada entre turnos
Decisión recomendadaPriorizar sencillezPreparar crecimientoGestionar plazas como servicioOptimizar energía por turno

Para una vivienda, elegiría un wallbox con aplicación propia y regulación de potencia. Para una comunidad, dejaría canalización y espacio para 2 o 3 plazas futuras antes de cerrar la obra. Para un hotel, priorizaría RFID, facturación por sesión, visibilidad pública y un CPMS que controle la simultaneidad. Para una flota, exigiría balanceo dinámico, informes de consumo y compatibilidad con los sistemas internos.

Antes de comprar, audita la potencia contratada, mide el cuadro y define el calendario de uso de cada vehículo. Firma también un contrato de mantenimiento preventivo anual. Evenergia puede estudiar la instalación, seleccionar hardware compatible, coordinar la obra y operar los puntos mediante CPMS, con monitorización, facturación, mantenimiento e integración con plataformas externas. Visita [Evenergia](/ para solicitar una evaluación de tu hotel, parking, oficina o flota y recibir una propuesta ajustada a la capacidad real del edificio.

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