No hace falta ampliar la potencia contratada
Es la primera pregunta de todo el mundo y casi siempre la respuesta es que no. Un cargador doméstico puede gestionar su consumo en función de lo que esté usando el resto de la casa: si se pone el horno y la vitrocerámica, el cargador baja; cuando se apagan, sube. El coche está enchufado toda la noche, así que no necesita cargar a plena potencia en todo momento, solo estar lleno por la mañana.
Ampliar potencia significa pagar más término fijo todos los meses del año para un consumo que ocurre de madrugada. Casi nunca compensa.