Puntos de recarga para viviendas unifamiliares

Cargar en casa es lo que hace barato tener un eléctrico: cuesta una fracción de la carga pública y el coche amanece lleno todos los días. Lo instalamos con las protecciones que exige la normativa y sin que tengas que ampliar la potencia contratada.

Un punto de recarga no es un enchufe reforzado

La instalación doméstica es donde más atajos se toman, porque parece sencilla. Un electricista tira una línea desde el cuadro, coloca el equipo y funciona. Y funciona, hasta que deja de hacerlo.

Un punto de recarga es un consumo alto y sostenido durante horas, algo que ninguna otra cosa de la casa hace. Exige su propio circuito, protecciones específicas y un dimensionado del cable acorde a la distancia real hasta el garaje. Cuando eso no está bien resuelto, lo que aparece son diferenciales que saltan de madrugada, cargas que se interrumpen solas y, en el peor caso, cable trabajando al límite.

Y hay una parte que casi nunca se hace: registrar la instalación. Sin ese trámite no hay ayuda que solicitar ni cobertura que reclamar.

La instalación completa, no solo el equipo

  • Estudio de tu potencia contratada

    Si tu suministro admite el cargador tal cual, o si conviene gestionar la carga en lugar de ampliar.

  • Circuito propio y protecciones

    Línea independiente desde el cuadro, con las protecciones que exige la instrucción técnica aplicable a la recarga.

  • Cable dimensionado a la distancia real

    Del cuadro al garaje puede haber cinco metros o cuarenta. No es lo mismo y no se resuelve con la misma sección.

  • Configuración y pruebas

    Prueba de carga con vehículo, no solo comprobación de tensión.

  • Legalización

    Certificado de instalación y registro ante el organismo de tu comunidad autónoma.

  • Documentación para la ayuda

    Todo lo que necesitas para solicitar la subvención, preparado.

Dos cosas que deciden si la instalación es buena o solo funciona

No hace falta ampliar la potencia contratada

Es la primera pregunta de todo el mundo y casi siempre la respuesta es que no. Un cargador doméstico puede gestionar su consumo en función de lo que esté usando el resto de la casa: si se pone el horno y la vitrocerámica, el cargador baja; cuando se apagan, sube. El coche está enchufado toda la noche, así que no necesita cargar a plena potencia en todo momento, solo estar lleno por la mañana.

Ampliar potencia significa pagar más término fijo todos los meses del año para un consumo que ocurre de madrugada. Casi nunca compensa.

Las protecciones no son opcionales

La recarga tiene su propia instrucción técnica dentro del reglamento de baja tensión y exige medidas concretas de protección que no lleva un circuito doméstico normal. No es burocracia: es lo que evita que un fallo de aislamiento en el vehículo acabe en la instalación de la casa. Un punto instalado sin eso puede funcionar durante años y seguir estando mal.

Por qué cargar en casa sale tan a cuenta

La diferencia entre cargar en casa y hacerlo en la red pública es grande, y se nota más cuanto más se conduce. En casa pagas la energía a tu tarifa doméstica, y si tienes discriminación horaria, la carga nocturna cae en el tramo más barato del día.

Programar la carga para que arranque en el tramo valle es gratis y se configura una vez. Es la diferencia entre que el coche sea barato de usar o solo un poco más barato que uno de gasolina.

Lo que hay que tramitar y lo que puedes recuperar

Registro de la instalación

Toda instalación de recarga se documenta con el certificado del instalador autorizado y se registra ante el órgano competente de tu comunidad autónoma. Sin ese trámite no puedes solicitar ayuda.

Legalización por comunidad autónoma
Ayudas para particulares

Las convocatorias del Plan MOVES han venido incluyendo la instalación de puntos de recarga en viviendas particulares, con cuantías y plazos que fija cada comunidad autónoma. Conviene saber que ese programa ya no está abierto: el MOVES III dejó de admitir solicitudes el 31 de diciembre de 2025 y el Programa Auto+ que lo sustituye subvenciona solo la compra del vehículo, no la instalación. Para instalar en vivienda, la vía estatal vigente es la deducción en el IRPF; además, algunas comunidades autónomas mantienen convocatorias propias que hay que comprobar una a una.

Ayudas disponibles
Deducciones

Determinadas instalaciones de recarga han tenido tratamiento fiscal favorable en el IRPF. Hoy es la vía estatal vigente para la instalación: un 15 % de lo pagado, con una base máxima de 4.000 euros al año (o sea hasta 600 euros), por instalar el sistema de recarga en un inmueble de tu propiedad que no esté afecto a una actividad económica. Cubre las cantidades satisfechas hasta el 31 de diciembre de 2026 y se aplica en la declaración del año en que termine la instalación. Lo que ya venga subvencionado no cuenta para la base.

Deducción del IRPF por instalar un punto de recarga

Cómo trabajamos

En vivienda unifamiliar los cinco pasos se resuelven normalmente en una sola visita técnica más la ejecución.

  1. Estudio técnico · sin coste

    Visitamos la ubicación, medimos la potencia disponible en el suministro y definimos qué solución encaja. Sin compromiso.

  2. Propuesta y dimensionado

    Dimensionamos para lo que vas a necesitar dentro de cinco años, no para lo que necesitas hoy. Ampliar después cuesta más que preverlo ahora.

  3. Tramitación

    Memoria técnica o proyecto, legalización ante Industria y gestión con la distribuidora si hace falta ampliar potencia. Lo llevamos nosotros.

  4. Ejecución

    Obra, montaje y pruebas de carga reales con vehículo.

  5. Puesta en marcha

    Configuración de tarifas y permisos de acceso, alta en la plataforma de gestión y entrega de la documentación completa. A partir de aquí la red está operativa y monitorizada.

Instalamos para quedarnos

El día de la puesta en marcha todo funciona. El problema aparece después: se cae la conexión, un usuario fuerza el conector, el firmware se queda atrás, cambia la tarifa eléctrica y nadie ajusta los precios.

Por eso monitorizamos cada punto que instalamos y respondemos ante cualquier incidencia sin esperar a que nos llames.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que ampliar la potencia contratada para instalar un cargador?

Normalmente no. El cargador puede ajustar su consumo según lo que esté usando el resto de la casa, y como el coche pasa toda la noche enchufado, no necesita cargar a plena potencia en todo momento. Ampliar potencia encarece el término fijo los doce meses del año para un consumo que ocurre de madrugada.

¿Cuánto tarda la instalación?

Una instalación en vivienda unifamiliar suele resolverse en tres días desde la visita técnica, siempre que no haya que ampliar potencia ni hacer canalización de obra. Si hay que solicitar aumento de potencia a la distribuidora, el plazo lo marca ella.

¿Puedo instalar el cargador yo o con mi electricista de siempre?

La instalación tiene que hacerla un instalador autorizado y emitir el certificado correspondiente, porque la recarga tiene requisitos específicos de protección dentro del reglamento de baja tensión. Un circuito bien hecho para otra cosa no cumple automáticamente para esto, y sin certificado no hay registro, ni ayuda, ni cobertura.

¿Sirve si tengo placas solares?

Sí, y es donde más sentido tiene. Un cargador preparado para autoconsumo puede cargar con el excedente en lugar de verterlo a la red. Pero es una decisión que se toma al instalar: añadirlo después obliga a volver a intervenir.

¿Puedo programar la carga para las horas más baratas?

Sí, y es lo primero que conviene configurar. Se programa una vez y el coche carga siempre en el tramo más barato de tu tarifa.

¿Tu casa admite un punto de recarga sin ampliar potencia?

Estudio técnico sin coste. Miramos tu cuadro, tu potencia contratada y la distancia hasta el garaje, y te decimos qué instalación necesitas y qué ayuda puedes solicitar.

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