La potencia no es el límite que parece
Diez coches en un parking de empresa no necesitan diez veces la potencia de uno. Están ocho horas parados y ninguno llega vacío: la mayoría necesita reponer lo del trayecto de casa al trabajo. Con balanceo dinámico, el sistema reparte la potencia disponible entre los coches conectados y respeta el límite del suministro.
En la práctica, la mayoría de empresas admiten muchos más puntos de los que creen sin tocar su potencia contratada, que es donde está el coste importante.