Cargadores rápidos de coche eléctrico en gasolineras

En una estación de servicio la recarga no es un servicio añadido: es el sustituto del surtidor. Y eso cambia el proyecto entero, porque lo que decide si sale adelante no es el cargador, es la acometida.

El cargador es lo barato. La acometida es el proyecto.

Quien se plantea instalar carga rápida suele empezar pidiendo presupuesto de equipos. Es la parte fácil, y no es donde está el problema.

Un punto de carga rápida real necesita una potencia que casi ninguna estación de servicio tiene contratada, porque una gasolinera clásica consume poco: luces, tienda y surtidores. Pasar de ahí a varios cientos de kilovatios significa hablar con la distribuidora, y ahí aparecen los plazos, los derechos de acometida y, con frecuencia, la necesidad de un centro de transformación propio.

El resultado es que muchos proyectos se paran no porque el negocio no funcione, sino porque nadie estudió la red antes de decidir el equipo. Y cuando llega la respuesta de la distribuidora, ya se han tomado decisiones que no encajan.

Del estudio de red a la primera sesión cobrada

  • Estudio de red antes que nada

    Qué potencia hay disponible en tu punto de conexión y qué haría falta para lo que quieres instalar. Es el primer paso, no el último.

  • Tramitación con la distribuidora

    Solicitud de acceso y conexión, derechos y plazos. La llevamos nosotros y te damos el calendario realista.

  • Obra civil y centro de transformación

    Cuando hace falta, dimensionado y ejecutado como parte del mismo proyecto.

  • Instalación y puesta en marcha

    Equipos, señalización, protecciones y pruebas de carga reales.

  • Operación y cobro

    Tarifas, cobro al conductor, roaming y liquidación. Tu personal no interviene en ninguna sesión.

  • Disponibilidad comprometida

    Monitorización continua y SLA. Un punto de carga rápida parado es un surtidor cerrado.

Tres decisiones que definen la viabilidad del proyecto

La potencia disponible manda sobre todo lo demás

Antes de elegir un solo equipo hay que saber qué puede darte la red en ese punto concreto. La respuesta condiciona cuántos puntos caben, de qué potencia, si hace falta centro de transformación y cuánto tarda todo. Dos estaciones a diez kilómetros una de otra pueden tener respuestas completamente distintas.

Por eso el estudio de red es el primer entregable del proyecto, no un trámite posterior.

Almacenamiento: cargar rápido sin contratar tanta potencia

Cuando la red no da o los plazos son inasumibles, existe una alternativa que cambia la ecuación: un sistema de almacenamiento que se carga de forma continua a baja potencia y entrega picos altos cuando llega un vehículo. Permite dar carga rápida con una acometida mucho menor.

No encaja en todos los casos, depende del número de sesiones diarias y de su distribución, pero en estaciones con demanda concentrada en franjas puede ser la diferencia entre hacer el proyecto o no hacerlo.

Lo ofrecemos, y lo dimensionamos en el estudio técnico contra el perfil real de sesiones de tu estación: es la única forma de saber si compensa frente a ampliar la acometida.

La disponibilidad es el producto

En carga rápida, un punto parado no es una molestia: es una venta perdida y un conductor que no vuelve. A diferencia de un garaje comunitario, aquí no hay alternativa: el usuario está de paso y se va al siguiente.

Por eso en este segmento el mantenimiento no es un contrato accesorio, es parte del proyecto. Monitorización continua, plazo de respuesta comprometido y repuestos disponibles.

Mantenimiento con SLA

Dónde está el margen

En una estación de servicio la recarga tiene una particularidad que no tienen los demás segmentos: el conductor se queda entre quince y cuarenta minutos, y no se queda en el coche.

Ese tiempo es el activo real. Un usuario de surtidor pasa cuatro minutos y se va; uno de carga rápida entra en la tienda, se toma un café y come. Para muchas estaciones, el margen de la recarga está menos en el kilovatio vendido que en lo que ocurre mientras se vende.

Eso condiciona decisiones que no son eléctricas: dónde se colocan los puntos respecto a la tienda, qué señalización hay y si el espacio está pensado para esperar o solo para repostar.

Lo que hay que cumplir y lo que puedes recuperar

Obligación de instalar

La normativa establece la obligación de disponer de infraestructura de recarga en estaciones de servicio a partir de determinados volúmenes de venta anual. La referencia es el artículo 15 de la Ley 7/2021. Con ventas de gasolina y gasóleo A iguales o superiores a 10 millones de litros hay que instalar al menos un punto de 150 kW o más en corriente continua, y entre 5 y 10 millones, al menos uno de 50 kW o más; las instalaciones nuevas o reformadas desde 2021 arrancan ya con 50 kW. Desde julio de 2026 el listón sube: quien supere los 10 millones de litros pasa a un grupo de recarga de 400 kW o más (600 kW con las ventas de 2027 en adelante), siempre con al menos un punto individual de 150 kW. Ese plazo son veintiún meses desde que se publiquen las resoluciones que fijan qué instalaciones quedan obligadas, y a fecha de hoy no se han publicado.

Legalización y acceso a red

Registro de la instalación ante la comunidad autónoma y tramitación de acceso y conexión con la distribuidora.

Legalización por comunidad autónoma
Ayudas

Las convocatorias del Plan MOVES han incluido infraestructura de recarga de acceso público, con cuantías mayores para potencias altas. Conviene saber que ese programa ya no está abierto: el MOVES III dejó de admitir solicitudes el 31 de diciembre de 2025 y el Programa Auto+ que lo sustituye subvenciona solo la compra del vehículo, no la instalación. La única línea estatal que sí financia infraestructura, el MOVES Corredores de Recarga, va dirigida a operadores de recarga de acceso público junto a tramos de carretera y su primera ventanilla cerró el 10 de febrero de 2026. Para una instalación propia, hoy hay que mirar las convocatorias autonómicas, que ni abren a la vez ni cubren lo mismo.

Ayudas e incentivos para empresas

Cómo trabajamos

En este segmento el paso 1 incluye siempre el estudio de red, y el paso 3 puede marcar el plazo total del proyecto.

  1. Estudio técnico · sin coste

    Visitamos la ubicación, medimos la potencia disponible en el suministro y definimos qué solución encaja. Sin compromiso.

  2. Propuesta y dimensionado

    Dimensionamos para lo que vas a necesitar dentro de cinco años, no para lo que necesitas hoy. Ampliar después cuesta más que preverlo ahora.

  3. Tramitación

    Memoria técnica o proyecto, legalización ante Industria y gestión con la distribuidora si hace falta ampliar potencia. Lo llevamos nosotros.

  4. Ejecución

    Obra, montaje y pruebas de carga reales con vehículo.

  5. Puesta en marcha

    Configuración de tarifas y permisos de acceso, alta en la plataforma de gestión y entrega de la documentación completa. A partir de aquí la red está operativa y monitorizada.

Instalamos para quedarnos

El día de la puesta en marcha todo funciona. El problema aparece después: se cae la conexión, un usuario fuerza el conector, el firmware se queda atrás, cambia la tarifa eléctrica y nadie ajusta los precios.

Por eso monitorizamos cada punto que instalamos y respondemos ante cualquier incidencia sin esperar a que nos llames.

Preguntas frecuentes

¿Qué potencia hace falta para poner carga rápida en una gasolinera?

Depende de cuántos puntos quieras y de qué potencia. Lo importante es que la respuesta no la damos nosotros: la da la red en tu punto de conexión concreto. Por eso el primer paso del proyecto es el estudio de acceso, y por eso dos estaciones cercanas pueden tener viabilidades muy distintas.

¿Cuánto tarda un proyecto de carga rápida?

La instalación es la parte corta. El plazo lo marca la tramitación de acceso y conexión con la distribuidora, y en su caso la ejecución del centro de transformación. En el estudio inicial te damos el calendario realista, incluida esa parte, que es la que suele sorprender.

¿Hace falta un centro de transformación?

En muchos casos de carga rápida, sí, porque la potencia necesaria supera lo que se puede dar en baja tensión. Se determina en el estudio de red, y si la respuesta es que sí, entra en el proyecto como una partida más.

¿Puedo instalar carga rápida si la red no me da la potencia?

A veces sí, con almacenamiento: un sistema que acumula energía a baja potencia de forma continua y la entrega en picos cuando llega un vehículo. No encaja en todos los casos, depende del número de sesiones y de cómo se distribuyan, pero conviene evaluarlo antes de descartar el proyecto.

¿Quién cobra al conductor?

La sesión se cobra a través de la plataforma en el momento de la recarga, con el precio visible antes de empezar. Tu personal no interviene, y tú recibes la liquidación con el desglose completo.

¿Y si el cargador se avería un domingo?

Es exactamente el escenario que hace que en este segmento el mantenimiento vaya con SLA y no como extra. La monitorización detecta la caída sola y se actúa dentro del plazo comprometido, sin esperar a que alguien lo reporte.

¿Sabes qué potencia te da la red en tu estación?

Empezamos por ahí. Estudio de acceso y conexión sin coste: te decimos qué es viable en tu punto concreto, con qué plazos y con qué inversión.

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