Cargadores de coche eléctrico en el garaje comunitario

Un garaje comunitario no necesita una instalación por vecino: necesita una infraestructura común bien dimensionada para que cada plaza pueda conectarse cuando le toque, sin ampliar la potencia del edificio y sin volver a picar pared.

El primer vecino instala. El quinto ya no puede.

Lo habitual en un garaje comunitario es que la instalación crezca sola y mal. Un vecino contrata a un electricista, tira su línea desde el contador y coloca su cargador. Meses después lo hace otro por su cuenta, con otro recorrido y otro criterio. Al cuarto o al quinto, el garaje es una maraña de cables por distintos lados y ya no queda potencia disponible.

A partir de ahí, cada nuevo vecino se encuentra con que la solución es ampliar la potencia del edificio, que es cara y lenta, o renunciar. Y deshacer lo hecho cuesta más que haberlo hecho bien desde el principio.

El problema no es técnico, es de orden: nadie diseñó la infraestructura para todo el garaje, solo para la primera plaza.

Una infraestructura para todo el garaje, no un cargador para un vecino

  • Estudio de potencia real

    Medimos qué margen tiene el suministro del edificio y cuántos puntos admite con balanceo antes de plantear cualquier ampliación.

  • Infraestructura común

    Canalización y línea principal dimensionadas para el garaje entero. Cada vecino que se sume después solo tiene que derivar a su plaza.

  • Sin obra para quien no quiere cargador

    La infraestructura se instala una vez y no afecta al uso de las plazas de los demás.

  • Contador individual por plaza

    Cada vecino paga su consumo. Ni derramas, ni discusiones en junta sobre quién carga más.

  • Puesta en marcha y alta

    Configuración, pruebas y documentación entregada al administrador y a la comunidad.

  • Ampliaciones posteriores

    Nuevas plazas conectadas sin rehacer nada y sin volver a convocar junta.

Lo que decide si el garaje admite diez cargadores o dos

Balanceo: la alternativa a ampliar la potencia del edificio

Es la pregunta que hunde la mayoría de proyectos en comunidad, y casi siempre está mal planteada. No hacen falta 7,4 kW multiplicados por el número de plazas, porque los coches no cargan todos a la vez ni necesitan la carga completa cada noche. Con balanceo dinámico, el sistema reparte la potencia disponible entre los puntos activos en cada momento y respeta el límite del suministro del edificio.

En la práctica, eso convierte un garaje que "no tiene potencia" en uno que admite muchos más puntos de los que la comunidad creía, sin tocar el contrato con la distribuidora.

Preinstalación: hacerlo una vez para veinte años

Instalar la canalización y la línea principal para todo el garaje cuesta poco más que hacerlo para una plaza, y evita que cada nueva instalación sea una obra. Es la diferencia entre una comunidad donde conectar una plaza nueva es un trámite y otra donde es un conflicto.

De dónde cuelga la instalación

Hay dos caminos y no dan el mismo resultado. Colgar de un suministro específico para la recarga permite gestionar el conjunto, medir por plaza y ampliar con orden. Colgar de la vivienda de cada vecino ata la instalación al contrato individual, complica el balanceo del conjunto y limita el crecimiento. En el estudio técnico planteamos el que encaja con el edificio y explicamos por qué.

Cada vecino paga lo suyo, y nadie discute en junta

Es el segundo motivo por el que estos proyectos se atascan, después de la potencia. La solución no es un reparto por coeficiente ni una derrama: es medida individual.

Cada plaza tiene su propio registro de consumo. El vecino paga exactamente la energía que ha usado y la comunidad no adelanta nada ni asume el gasto de nadie. Si además la comunidad quiere abrir alguna plaza a visitantes o gestionar accesos por perfiles, se configura desde la plataforma.

Lo que dice la ley y lo que puedes recuperar

No hace falta aprobación en junta

La Ley de Propiedad Horizontal permite instalar un punto de recarga para uso privado en la plaza propia sin necesidad de acuerdo: basta con comunicarlo previamente a la comunidad. Sí requiere acuerdo cuando la instalación es de uso compartido.

Legalización

La instalación se registra ante el órgano competente de la comunidad autónoma, con el certificado del instalador autorizado. Lo tramitamos nosotros.

Legalización por comunidad autónoma
Ayudas

Las convocatorias del Plan MOVES han venido incluyendo la instalación en comunidades de propietarios, con cuantías y plazos que fija cada comunidad autónoma. Conviene saber que ese programa ya no está abierto: el MOVES III dejó de admitir solicitudes el 31 de diciembre de 2025 y el Programa Auto+ que lo sustituye subvenciona solo la compra del vehículo, no la instalación. La única línea estatal que sí financia infraestructura, el MOVES Corredores de Recarga, va dirigida a operadores de recarga de acceso público junto a tramos de carretera y su primera ventanilla cerró el 10 de febrero de 2026. Para una instalación propia, hoy hay que mirar las convocatorias autonómicas, que ni abren a la vez ni cubren lo mismo.

Programa Auto+, ventanilla abierta

Cómo trabajamos

  1. Estudio técnico · sin coste

    Visitamos la ubicación, medimos la potencia disponible en el suministro y definimos qué solución encaja. Sin compromiso.

  2. Propuesta y dimensionado

    Dimensionamos para lo que vas a necesitar dentro de cinco años, no para lo que necesitas hoy. Ampliar después cuesta más que preverlo ahora.

  3. Tramitación

    Memoria técnica o proyecto, legalización ante Industria y gestión con la distribuidora si hace falta ampliar potencia. Lo llevamos nosotros.

  4. Ejecución

    Obra, montaje y pruebas de carga reales con vehículo.

  5. Puesta en marcha

    Configuración de tarifas y permisos de acceso, alta en la plataforma de gestión y entrega de la documentación completa. A partir de aquí la red está operativa y monitorizada.

Instalamos para quedarnos

El día de la puesta en marcha todo funciona. El problema aparece después: se cae la conexión, un usuario fuerza el conector, el firmware se queda atrás, cambia la tarifa eléctrica y nadie ajusta los precios.

Por eso monitorizamos cada punto que instalamos y respondemos ante cualquier incidencia sin esperar a que nos llames.

Preguntas frecuentes

¿Puedo instalar un cargador en mi plaza sin permiso de la comunidad?

Sí, si es para tu uso privado en tu propia plaza. La Ley de Propiedad Horizontal solo exige comunicarlo previamente a la comunidad, no obtener su aprobación en junta. El acuerdo sí es necesario cuando la instalación es de uso compartido o afecta a elementos comunes de forma relevante.

¿Hay que ampliar la potencia del edificio?

En la mayoría de casos, no. Con balanceo dinámico se reparte la potencia disponible entre los puntos que estén cargando en cada momento, respetando el límite del suministro. Solo planteamos una ampliación cuando la demanda simultánea prevista supera el margen real, y en ese caso tramitamos nosotros la solicitud con la distribuidora.

¿Quién paga la electricidad de cada cargador?

Cada vecino la suya. La instalación lleva medida individual por plaza, así que el consumo se factura a quien lo genera. La comunidad no adelanta gasto ni reparte por coeficiente.

¿Y si dentro de dos años quieren instalar más vecinos?

Ese es justo el objetivo de dimensionar la infraestructura común desde el principio. Cuando alguien se sume, solo hay que derivar a su plaza: no hay obra nueva, ni nueva canalización, ni volver a llevarlo a junta.

¿La comunidad tiene que contratar el mantenimiento?

No es obligatorio, pero sí recomendable en cuanto hay varios puntos. Un cargador caído en un garaje comunitario no lo detecta nadie hasta que un vecino no puede cargar, y la reclamación acaba en el administrador.

¿Tu garaje está preparado o solo tiene un cargador?

Estudio técnico sin coste para la comunidad. Medimos la potencia disponible, calculamos cuántas plazas admite el edificio y os decimos qué ayudas podéis solicitar.

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