Tienes un MOVES concedido en Euskadi: el plazo son doce meses desde la notificación
El Plan MOVES III cerró la admisión de nuevas solicitudes el 31 de diciembre de 2025, y no ha habido una convocatoria equivalente ni estatal ni vasca. Si has llegado aquí buscando cómo pedirlo, la respuesta corta está en qué ha pasado con el Plan MOVES y en qué ayudas siguen vigentes en 2026.
Este artículo es para el otro caso, que es el que todavía tiene plazo: tienes una ayuda concedida por el EVE y aún no la has justificado. Y aquí el plazo no es una fecha del calendario: Euskadi cuenta doce meses desde la notificación de la resolución de concesión para ejecutar y facturar.
Justificar no es un trámite de cierre. Es la segunda mitad de la ayuda: una instalación impecable con una justificación incompleta se queda sin cobrar igual que un proyecto que nunca se presentó.
Qué queda del Plan MOVES III en Euskadi

El Plan MOVES III Euskadi fue, para muchas empresas, el socio financiero que hizo viable el salto a la movilidad eléctrica. Cubría la compra de vehículos y, sobre todo, la creación de infraestructura de recarga, que es la línea que hoy no tiene sustituto: el Programa Auto+ que ocupó su lugar en 2026 subvenciona el vehículo, no la instalación.
Los fondos los gestionó el Ente Vasco de la Energía (EVE), y es al EVE, y no al ministerio, a quien se justifica. A 10 de septiembre de 2026, el EVE no tiene abierta ninguna convocatoria de ayudas a la recarga.
El plazo que hay que buscar hoy: doce meses desde la notificación
Este es el punto que más caro sale, porque el 31 de diciembre de 2026 que se cita como fecha límite general del MOVES no tiene por qué ser el tuyo. Cada comunidad redactó su plazo de justificación de una forma distinta: Galicia lo fija en una fecha, igual para todos los expedientes, y Euskadi cuenta doce meses desde la notificación de la resolución de concesión para ejecutar y facturar.
Busca la fecha de notificación de tu resolución y cuenta desde ahí. Cuando la comunidad cuenta meses desde la notificación, el 31 de diciembre de 2026 no es tu plazo: es el techo. Si te notificaron pronto, tu plazo vence antes que el de tu vecino.
Por qué el expediente sigue mereciendo el esfuerzo
La movilidad eléctrica en Euskadi ya no es una moda pasajera, es una realidad consolidada, y el programa MOVES III fue una pieza clave en ese cambio. Cerrada la ventanilla, lo que la instalación aporta al negocio no ha cambiado:
- Atraes a más clientes: Un hotel con cargadores en su aparcamiento o un centro comercial que ofrece este servicio se convierte automáticamente en la opción preferida para los conductores de coches eléctricos.
- Mejoras tu imagen de marca: Instalar puntos de recarga proyecta una imagen de empresa moderna, sostenible y comprometida, un valor cada vez más importante para los consumidores.
- Generas nuevos ingresos: La infraestructura de recarga no tiene por qué ser solo un servicio. Puedes monetizarla y crear una nueva línea de negocio que te ayude a amortizar la inversión.
- Te adelantas al futuro: Te posicionas por delante de futuras normativas sobre emisiones y sostenibilidad, lo que te da una clara ventaja competitiva y te ahorra adaptaciones de última hora.
En definitiva, un expediente del plan moves iii euskadi bien cerrado convierte una necesidad operativa en una ventaja estratégica que además se cobra. Si quieres el panorama completo de estas ayudas, está en nuestro artículo general sobre las ayudas del Plan MOVES.
Quién recibió estas ayudas y qué tuvo que cumplir
Una de las grandes bazas del Plan MOVES III en Euskadi fue su amplio alcance: no estaba pensado solo para grandes corporaciones. Conviene repasar quién pudo beneficiarse y qué había que cumplir, porque es exactamente lo que el EVE vuelve a comprobar cuando revisa una justificación.
El objetivo del EVE, el Ente Vasco de la Energía, era claro: que la red de carga creciera por todo el territorio. Por eso el abanico de beneficiarios fue muy variado.
A quién se dirigió el Plan MOVES III
La convocatoria estaba diseñada para impulsar proyectos de:
- Autónomos y profesionales por cuenta propia: quien trabajaba por su cuenta y necesitaba un punto de recarga para su actividad podía solicitar la ayuda sin problemas.
- Empresas privadas, sin importar su tamaño: daba igual ser una pequeña empresa familiar o una gran compañía. Todas podían acceder a la subvención, aunque el porcentaje de ayuda variaba según fuera pequeña, mediana o grande.
- Comunidades de propietarios: en un garaje comunitario, el plan fue un apoyo clave para financiar tanto la preinstalación eléctrica como los cargadores individuales.
Requisitos que el EVE vuelve a mirar al justificar
Más allá de encajar en el perfil, hay trámites administrativos de obligado cumplimiento, y no se comprueban solo al pedir la ayuda: se comprueban otra vez en el momento del pago. Estar al corriente cuando se solicitó no basta si se ha dejado de estarlo después.
Para cualquier empresa o autónomo, los dos puntos clave son estos:
- Estar al día con las obligaciones: Esto es tan sencillo como no tener deudas pendientes con Hacienda ni con la Seguridad Social. Es un requisito estándar para cualquier ayuda pública.
- Tener el domicilio fiscal en Euskadi: Tu actividad principal y tu sede deben estar registradas en la Comunidad Autónoma Vasca para poder tramitar la ayuda a través del EVE.
Qué costes cubría realmente la ayuda
La subvención no se limitaba al coste del cargador: abarcaba todo lo necesario para dejarlo funcionando. Es lo que la administración llama “costes elegibles”, y es la lista contra la que se revisan las facturas de la justificación.
Imagina que preparas un plato: la ayuda no solo te paga el ingrediente principal, sino también el resto de elementos que necesitas para que la receta salga perfecta.
Estos son los gastos que entraban en el expediente:
- La obra civil: Zanjas, canalizaciones o esas pequeñas reformas necesarias para llevar los cables de un sitio a otro.
- Cableado y protecciones eléctricas: Todo el material necesario desde el cuadro general hasta el punto de carga, incluyendo los elementos de seguridad.
- El propio punto de recarga: El coste del equipo físico (el hardware).
- Software de gestión (CPMS): Esta es la plataforma digital o “cerebro” que te permite controlar el uso de los cargadores, gestionar los pagos de los usuarios y ver los consumos en tiempo real. Un buen sistema CPMS es lo que convierte unos simples cargadores en un servicio profesional y rentable.
- Instalación y puesta en marcha: La mano de obra del instalador autorizado, que dejará todo legalizado y listo para funcionar.
Entender bien estos puntos es fundamental para que la justificación no deje dinero por el camino. En EVenergia te ayudamos a ordenar las facturas por partidas, de modo que lo que se presenta se corresponda con lo que se aprobó en tu proyecto de instalación de puntos de recarga.
Cuánto se concedió, y por qué conviene recordarlo al justificar
El importe de un expediente dependió de dos factores: el tamaño de la empresa y el tipo de instalación. Los porcentajes que siguen son los que estuvieron vigentes; el que manda sobre tu caso es el de tu resolución de concesión, que es el documento contra el que se compara la justificación.
La filosofía del plan era clara: cuanto más pequeña la empresa, mayor el empujón económico. Así se buscaba que tanto las pymes como las grandes corporaciones pudieran dar el salto con un apoyo proporcionado.
Los porcentajes de la ayuda según el tamaño de la empresa
La subvención se calculaba como un porcentaje sobre los “costes elegibles” que comentamos antes (la obra, el cableado, el propio cargador, el software…). Para las empresas, quedaba así:
- Gran Empresa: la ayuda cubría un 30% del coste de la instalación. Con los cargadores a disposición del público, ese porcentaje subía al 35%.
- Mediana Empresa: la ayuda ascendía al 45%, y con acceso público mejoraba hasta el 50%.
- Pequeña Empresa: fueron las grandes beneficiadas, con una cobertura del 55% del coste total, que con uso público llegaba al 60%.
El plus que no todos conocen: el incentivo para municipios pequeños
Para los negocios situados en un municipio de Euskadi con menos de 5.000 habitantes, el Plan MOVES III guardaba una alegría extra.
A todos los porcentajes que acabamos de ver se les sumaba un 10% adicional. Con esto se buscaba que la red de recarga no se concentrara solo en las grandes ciudades, sino que se extendiera por todo el territorio, incluidas las zonas rurales.
Vamos a verlo con un caso práctico para que no quede ninguna duda.
Ejemplo práctico: un hotel rural en Gipuzkoa
Un agroturismo en un pueblo pequeño de Gipuzkoa que invirtiera 25.000 € en 5 puntos de recarga semirrápida, con acceso público para dar servicio a sus huéspedes y a cualquier visitante de la zona.
- Cálculo base: como pequeña empresa, de entrada le correspondía un 55% de ayuda. Sobre los 25.000 € de inversión, eso ya son 13.750 €.
- El extra por estar en una zona rural: el hotel está en un municipio de menos de 5.000 habitantes, así que se le sumaba ese 10% extra. La ayuda total subía al 65%.
- El resultado final: la subvención sería el 65% de 25.000 €, es decir, 16.250 €. Y esa es exactamente la cantidad que se pierde si la justificación llega mal o llega tarde, por eso el expediente merece el mismo cuidado que la obra. Si quieres tener claro de dónde salen esos costes, puedes echar un vistazo a nuestra guía sobre el precio de un cargador de coche eléctrico.
Límites y consideraciones finales
Aunque los porcentajes eran generosos, había topes: para empresas y autónomos, el límite máximo de ayuda era de 800.000 € por expediente y de 2,5 millones de euros por beneficiario.
Como todo lo anterior, el número que decide es el de tu resolución. Con ella delante ya puedes comprobar lo primero que mira cualquier justificación: que la instalación ejecutada sea la instalación concedida.
Guía paso a paso para cerrar el expediente sin errores
Manejar la burocracia del Plan MOVES III en Euskadi puede parecer un laberinto, pero con un mapa claro es mucho más sencillo de lo que parece. El secreto para que un expediente llegue a cobrarse está en el orden y la planificación. Las dos primeras fases ya son historia para el MOVES III, y aun así conviene repasarlas: es contra ellas contra lo que se compara lo que ahora se presenta.
Fase 1: Antes de nada, piensa y diseña
Antes de tocar un solo formulario, lo primero es definir bien tu proyecto. ¿Cuántos cargadores necesitas? ¿Qué potencia es la ideal? ¿Dónde los vas a colocar? Aquí es donde entra en juego un buen estudio de viabilidad que garantice que la infraestructura se adapta a lo que necesitas hoy y a lo que necesitarás mañana.
Un error común en esta fase es instalar cargadores demasiado potentes que no se aprovechan o, al revés, quedarse corto y generar cuellos de botella. Un hotel rural no tiene las mismas necesidades que un parking de alta rotación en el centro de Bilbao. Es fundamental analizar bien la potencia que tienes disponible y los patrones de uso que esperas para no equivocarte.
Fase 2: El momento de reunir todos los papeles
Una vez que el proyecto tiene pies y cabeza, llega la hora de la “papelocracia”. Y te lo digo por experiencia: es aquí donde más expedientes se caen. Necesitarás tener a mano presupuestos detallados, una memoria técnica firmada por un instalador autorizado y todos los certificados que demuestren que tu empresa cumple con los requisitos.
¡Ojo con esto! El error más grave era empezar la obra o comprar cualquier material antes de presentar la solicitud. El Plan MOVES III era muy claro: la inversión tenía que ser posterior a la petición de la ayuda. Y esa fecha se vuelve a mirar al justificar, así que una factura anterior invalida el expediente entero.
Para que te hagas una idea rápida de cómo se calculaba la ayuda, este esquema lo resume muy bien. Es una combinación del coste, el porcentaje de ayuda y los extras que puedas conseguir según dónde esté tu municipio.

Como ves, tener claros estos tres puntos te permite estimar con bastante precisión cuánto dinero vas a recuperar antes de meterte de lleno en el proceso.
Preparar toda esta documentación puede parecer abrumador, pero es un paso crucial. Para ayudarte, hemos creado una checklist sencilla que te servirá de guía.
Checklist de documentación del expediente
Una lista de verificación de los documentos que sostienen un expediente, desde la solicitud hasta la justificación, para evitar retrasos y requerimientos.
| Documento | Para qué sirve | Consejo práctico |
|---|---|---|
| Memoria Técnica | Describe al detalle la instalación que vas a realizar. | Debe estar firmada por un instalador autorizado. Asegúrate de que incluye la potencia, el número de cargadores y su ubicación. |
| Presupuesto detallado | Justifica el coste total del proyecto ante la administración. | Pide al menos un presupuesto desglosado por partidas (obra civil, equipos, instalación). Debe ser de una empresa cualificada. |
| DNI/CIF del solicitante | Para identificarte como beneficiario de la ayuda. | Ten una copia digitalizada y clara a mano. Si eres empresa, necesitarás la escritura de constitución. |
| Certificados varios | Demostrar que estás al corriente de pagos con Hacienda y la Seguridad Social. | Puedes obtenerlos online fácilmente. No los dejes para el último día, ya que a veces tardan en emitirse. |
| Declaración responsable | Un documento donde aseguras cumplir todos los requisitos del plan. | La administración proporciona una plantilla. Léela con atención antes de firmarla. |
Tener esta tabla a mano te ahorrará muchos dolores de cabeza y te asegurará que no te dejas nada por el camino. Es tu mejor aliada para una solicitud perfecta.
Fase 3: La resolución, y el día en que empieza tu plazo
La solicitud se presentaba por la plataforma online del Ente Vasco de la Energía (EVE), un proceso 100% digital con firma electrónica, y el justificante de registro se guarda como oro.
Lo que importa hoy de aquella fase es lo que vino después: la notificación de la resolución de concesión, porque es la fecha desde la que se cuentan los doce meses para ejecutar y facturar. Búscala antes que ningún otro papel: sin ella no sabes cuál es tu plazo, y en Euskadi el plazo no está en el calendario, está en tu expediente. Y sigue siendo importante estar pendiente de las notificaciones, por si el EVE pide una aclaración o un documento que falte. Responder rápido es clave.
Fase 4: Ejecución, justificación y… ¡a cobrar!
Solo cuando tengas la resolución favorable en tu poder podrás dar luz verde a la instalación. Una vez que la obra esté terminada y los cargadores funcionando, entramos en la última fase administrativa: la justificación.
Tendrás que presentar las facturas finales, los comprobantes de pago y la documentación técnica que certifique que la instalación se ha hecho tal y como la presentaste en el proyecto. Si algo cambió por el camino, el modelo de cargador, el número de puntos o la potencia, hay que comunicarlo: una instalación mejor que la aprobada también es una desviación. El EVE lo comprobará todo y, finalmente, te ingresará la subvención en la cuenta bancaria que indicaste.
Gestionar todo este proceso exige tiempo y un conocimiento detallado de cada requisito. Por eso, contar con un socio especializado como EVenergia te quita un peso enorme de encima. Nos encargamos de todo, desde el diseño técnico inicial hasta que cobras la ayuda, asegurando que tu proyecto de infraestructura de recarga para flotas o para tu negocio sea un éxito rotundo sin que el papeleo te quite el sueño.
El Plan MOVES III en la práctica: cómo lo aprovecharon las empresas de Euskadi
Las cifras y los porcentajes están muy bien, pero para entender de verdad lo que el Plan MOVES III Euskadi hizo por negocios como el tuyo, lo mejor es ver cómo funcionó en el mundo real. Al final, una subvención es solo papel hasta que se justifica y se cobra.
Vamos a ver tres escenarios muy distintos, basados en casos reales de Euskadi. Cada uno tenía sus propios retos, pero el resultado fue el mismo: convertir una inversión necesaria en una ventaja competitiva gracias a estas ayudas.

Un hotel en la costa de Bizkaia que se abre a Europa
El dueño de un hotel familiar con encanto en la costa vizcaína se dio cuenta de algo: cada vez llegaban más turistas europeos, sobre todo de Francia y Alemania, conduciendo sus coches eléctricos. El problema es que, sin un sitio donde cargar cerca, muchos terminaban reservando en otro lugar.
Decidió instalar cuatro cargadores semirrápidos en su aparcamiento. El principal obstáculo era la potencia contratada del hotel, que era limitada. La solución fue un sistema de balanceo de carga dinámico. ¿Qué es esto? Imagina que la instalación eléctrica del hotel es una autopista con un límite de coches. Este sistema actúa como un controlador de tráfico inteligente, repartiendo la energía disponible entre los coches que están cargando sin superar nunca el límite, evitando así apagones y costes extra en la factura de la luz.
Gracias al MOVES III, que le cubrió más de la mitad de la inversión por ser una pequeña empresa, el proyecto salió adelante. Hoy, el hotel no solo ha visto cómo sus reservas subían un 15 %, sino que ahora aparece destacado en las aplicaciones de movilidad eléctrica. Esto le está atrayendo a un tipo de cliente de mayor poder adquisitivo que antes ni se planteaba alojarse allí.
Una empresa de logística en Álava que recorta gastos
Imagina una empresa de paquetería en un polígono de Vitoria-Gasteiz. Necesitaban renovar sus furgonetas de reparto, y pasarse a la movilidad eléctrica era la opción más lógica para ahorrar en combustible y mantenimiento. El “pero”, como siempre, era la fuerte inversión inicial.
Aquí aprovecharon el Plan MOVES III por partida doble. Solicitaron ayudas para comprar seis furgonetas eléctricas y, a la vez, para montar la infraestructura de recarga nocturna en su nave. El mayor reto fue la obra civil, ya que había que pasar todo el cableado por una zona con mucho tráfico de camiones.
Con una buena planificación y el empujón de la subvención, instalaron cargadores inteligentes que se programan para cargar en las horas valle, cuando la luz es más barata. ¿El resultado? Han reducido sus gastos operativos un 30 %. Además, ahora usan su baja huella de carbono como un argumento de venta potentísimo para grandes clientes concienciados con la sostenibilidad. La electrificación de flotas corporativas se ha convertido en un pilar de su negocio.
Un parking público en Donostia que saca rentabilidad a sus plazas
El gerente de un parking subterráneo en pleno centro de San Sebastián lo tenía claro: ofrecer puntos de recarga ya no era una opción, era una obligación. Sin embargo, el coste de instalar una docena de cargadores, con su sistema de pago y todo, era una barrera importante.
Lo que no ha cambiado con el cierre del plan es la demanda: un parking del centro con puntos de recarga sigue captando a un conductor que antes pasaba de largo.
Con la ayuda del MOVES III, este parking pudo financiar la instalación al completo. Esto incluía un software de gestión (CPMS) para que los usuarios paguen cómodamente desde una app. Lo que iba a ser un gasto se convirtió en una nueva vía de ingresos. Ahora no solo atraen a más conductores, sino que monetizan cada recarga, recuperando la inversión mucho antes de lo que habían calculado.
Cómo combinar el MOVES III con otros beneficios fiscales
Cobrar la ayuda del Plan MOVES III en Euskadi es un empujón enorme, pero las buenas noticias no acaban ahí. Una de las dudas más frecuentes es si esta subvención se suma a otros beneficios fiscales, y la respuesta corta es que sí, dentro de un límite que conviene conocer.
Y para una instalación nueva, sin MOVES al que acogerse, la vía fiscal ya no es el complemento: es lo principal.
Lo que sigue vigente en 2026
Cerrada la subvención directa, lo que queda en pie son dos medidas estatales:
- La deducción del 15 % en el IRPF por la instalación, sobre una base máxima de 4.000 €, vigente hasta el 31 de diciembre de 2026. No aplica cuando la instalación está afecta a una actividad económica.
- La libertad de amortización en nuevas infraestructuras de recarga, prorrogada para 2026 por el Real Decreto-ley 7/2026, que permite amortizar la inversión en un solo ejercicio en lugar de repartirla.
Euskadi tiene régimen foral propio, así que cómo aterriza cada una de las dos en tu territorio histórico hay que comprobarlo con una asesoría que lo conozca: aquí no lo damos por supuesto. El detalle de lo estatal, con la norma citada y la fecha de comprobación, está en qué ayudas siguen vigentes en 2026. Para un proyecto de instalación de puntos de recarga, esa vía puede reducir el coste neto de forma apreciable.
¿Cómo tributa la subvención del MOVES III?
Vamos a ser claros en este punto, porque es importante: las ayudas del MOVES III, como cualquier subvención pública, hay que declararlas. A efectos contables, se consideran un ingreso más para la empresa y, por lo tanto, están sujetas al Impuesto de Sociedades, aquí con la normativa foral que corresponda. Es otra de las cosas que conviene confirmar con tu asesoría antes de cerrar el ejercicio.
Pero que esto no te eche para atrás. Incluso después de pagar el impuesto que corresponda sobre la cantidad que has recibido, el beneficio neto sigue siendo muy, muy interesante.
Piénsalo así: si recibes una ayuda de 10.000 €, aunque una parte se vaya en impuestos, sigues teniendo un ahorro limpio de miles de euros que, de otro modo, habrían salido íntegramente de tu caja. El alivio para tu tesorería es innegable.
Sumar ayudas locales y sectoriales
El plan moves iii euskadi también podía ser compatible con otras ayudas de ayuntamientos, diputaciones forales o asociaciones sectoriales. No es raro que las entidades locales lancen sus propios programas para animar a los negocios de la zona a ser más sostenibles, aunque a 10 de septiembre de 2026 el EVE no tiene abierta ninguna convocatoria de recarga.
La única regla de oro que debes recordar es que la suma de todas las ayudas públicas que consigas nunca puede superar el coste total de la inversión. Mientras no se cruce esa línea roja, tienes libertad para buscar y solicitar todos los incentivos que estén a tu alcance. Por ejemplo, en un proyecto de electrificación de flotas, combinar el MOVES con una ayuda local para empresas de logística sería una jugada maestra.
Tener esta visión financiera de 360 grados es fundamental. No se trata solo de rellenar un papel, sino de trazar una estrategia que optimice cada euro. En EVenergia, nuestro asesoramiento va más allá de la solicitud; analizamos todas estas compatibilidades para que tu proyecto de operación y mantenimiento de cargadores sea lo más rentable posible desde el primer día.
Preguntas frecuentes sobre el Plan MOVES III en Euskadi
Llegados a este punto, es normal que todavía tengas algunas dudas prácticas sobre la mesa. No te preocupes, es lo habitual. Aquí respondemos a las preguntas más comunes que nos hacen nuestros clientes sobre el Plan MOVES III en Euskadi, con respuestas claras y directas para que no te quede ninguna duda.
¿Tengo que pagar toda la instalación por adelantado?
Sí, esta es una de las condiciones clave y es importante tenerla clara desde el principio. Primero debes abonar el 100% de la factura a la empresa instaladora. Una vez que el proyecto esté completamente justificado y toda la documentación en orden, recibirás el ingreso de la subvención directamente del Ente Vasco de la Energía (EVE).
Por eso es fundamental que guardes como oro en paño todos los justificantes de pago. Son la prueba indispensable de que la inversión se ha realizado y te los pedirán sí o sí.
¿Cuánto tiempo tarda el EVE en pagar la ayuda?
Aquí la paciencia es clave. El plazo puede variar bastante, principalmente según el volumen de solicitudes que el EVE esté gestionando en ese momento. Desde que presentas toda la documentación final (facturas, comprobantes de pago, certificados de instalación), el proceso de revisión y pago suele llevar varios meses.
Aunque la espera se puede hacer larga, el sistema es riguroso y fiable. La ayuda acaba llegando.
¿Puedo todavía pedir el Plan MOVES III en Euskadi?
No. El Plan MOVES III cerró la admisión de nuevas solicitudes el 31 de diciembre de 2025 y no se ha convocado una edición equivalente. El Programa Auto+ que ocupó su lugar en 2026 subvenciona la compra del vehículo, no la instalación del punto de recarga, y el EVE no tiene abierta ninguna convocatoria de ayudas a la recarga. Comprobado el 10 de septiembre de 2026.
¿Hasta cuándo tengo para justificar mi ayuda en Euskadi?
Euskadi da doce meses desde la notificación de la resolución de concesión para ejecutar y facturar. No es una fecha del calendario igual para todos: si te notificaron pronto, tu plazo vence antes que el de tu vecino.
Busca la fecha de notificación de tu resolución y cuenta desde ahí. Es cuestión de minutos y decide varios miles de euros.
¿Necesito permisos municipales especiales para la instalación?
Por lo general, para instalar puntos de recarga en garajes privados, ya sea en una vivienda unifamiliar o en una comunidad de vecinos, no necesitas una licencia de obra como tal. Suele bastar con una simple comunicación previa al ayuntamiento.
La cosa cambia si el proyecto es más ambicioso. Si la instalación implica obra civil importante en la vía pública o en otros espacios de uso público, entonces sí que es muy probable que necesites tramitar permisos específicos.
Actualizado el
Escrito por Cristian Mejía Castellano, Account & Operations Manager en EVenergia.
Lo que hacemos sobre esto
Si has llegado hasta aquí buscando resolverlo, estas son las páginas que lo cuentan entero.
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