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No hay Plan MOVES 4: esto es lo que sí existe para instalar un cargador

No existe ningún Plan MOVES 4. No hay convocatoria publicada, ni bases reguladoras, ni porcentajes, ni plazos, y no se ha anunciado ninguna ayuda estatal que subvencione la instalación de infraestructura de recarga. Si has llegado buscando ese nombre, esta es la respuesta corta, y las dos páginas que la explican con la norma delante son qué ha pasado con el Plan MOVES y qué ayudas siguen vigentes en 2026.

Lo que hubo fue el Plan MOVES III, que cerró la admisión de nuevas solicitudes el 31 de diciembre de 2025. Lo que sigue teniendo plazo es la justificación de los expedientes que ya estaban concedidos. Y lo que ocupó su lugar en 2026 es otra cosa, con otro nombre y otro objeto: el Programa Auto+, que subvenciona la compra del vehículo.

Una web que hoy te detalle los porcentajes de un MOVES 4 no tiene una fuente mejor que la nuestra: no tiene ninguna. Antes de contar con esa ayuda en un presupuesto, comprueba que exista la convocatoria.

Por qué este artículo ya no anuncia un plan

Hombre en traje junto a estación de carga de vehículos eléctricos revisando planos frente a un edificio moderno.

Este texto se escribió cuando se daba por hecha una nueva edición del MOVES para 2026. No la ha habido. Mantener aquí una previsión sería el tipo de contenido que hace daño de verdad: alguien planifica una obra contando con un porcentaje que nadie ha publicado, encarga equipos y descubre tarde que no hay ninguna ventanilla a la que ir.

Por ejemplo, el gerente de un hotel en la costa, preocupado por la estacionalidad, decidió instalar cargadores para atraer al turista europeo con coche eléctrico. Al principio, lo veía como un gasto, pero con el MOVES se convirtió en una inversión que le permitió diferenciarse de su competencia y alargar la temporada. Ese cálculo sigue siendo válido; lo que ha cambiado es que hoy hay que hacerlo sin subvención directa a la instalación.

Qué hay publicado a 10 de septiembre de 2026

Esta tabla resume el estado real de los programas que se confunden con ese supuesto MOVES 4, con lo que cubre cada uno y en qué situación está.

ProgramaQué cubreEstado
Plan MOVES IIICompra de vehículo e instalación de infraestructura de recarga.Cerrado a nuevas solicitudes desde el 31 de diciembre de 2025. Sin edición equivalente.
Programa Auto+ (Real Decreto 609/2026, de 22 de julio)Compra de vehículo, no la instalación. Dos líneas: sin actividad económica y con actividad económica.Abierto del 4 de agosto al 31 de diciembre de 2026.
MOVES Corredores (Orden TED/1477/2025)Recarga de acceso público en la red RTE-T, solo para operadores de punto de recarga.Ventanilla del 30 de diciembre de 2025 al 10 de febrero de 2026. Cerrada y resuelta el 26 de junio de 2026.
Plan España Auto 2030Es una estrategia, no una convocatoria de ayudas.No hay formulario detrás.

Como ves, ninguno de los tres programas vivos financia hoy la instalación de un punto de recarga para una empresa, una comunidad de propietarios o un particular. Si necesitas el detalle autonómico de cómo quedó el MOVES III, la guía sobre el Plan MOVES III en Euskadi explica una forma de contar los plazos que sigue afectando a expedientes abiertos.

Lo único del MOVES que sigue teniendo plazo: la justificación

Si tu empresa o tu comunidad obtuvo una ayuda del MOVES III y todavía no la ha justificado, ese expediente sigue vivo y ahí sí hay una fecha que corre.

El plazo no es igual en toda España, porque el programa fue estatal en sus reglas y autonómico en su gestión: manda la convocatoria que te concedió la ayuda, y lo que hay que buscar es la fecha de notificación de tu resolución de concesión. En la Comunidad de Madrid, las solicitudes presentadas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025 tienen plazo de justificación hasta el 31 de diciembre de 2026, con un plazo documental de doce meses desde la adquisición del vehículo o del punto de recarga.

Lo que se revisa al justificar, y los documentos que lo acreditan, lo contamos entero en cómo justificar una ayuda MOVES concedida.

Justificar no es papeleo de cierre. Una instalación impecable con una justificación incompleta se queda sin cobrar igual que un proyecto que nunca se presentó.

Qué financia hoy una instalación de recarga

Sin subvención directa, la financiación de un proyecto de recarga se apoya en la vía fiscal, y conviene conocerla con las condiciones exactas porque las tres tienen letra pequeña:

  • Deducción del 15 % en el IRPF por la instalación de puntos de recarga, sobre una base máxima de 4.000 €, para cantidades pagadas desde el 30 de junio de 2023 y con la instalación terminada en 2026. Está vigente hasta el 31 de diciembre de 2026. No se aplica cuando la instalación está afecta a una actividad económica, y el pago en efectivo no se admite.
  • Libertad de amortización en nuevas infraestructuras de recarga, prorrogada para 2026 por el Real Decreto-ley 7/2026. Permite amortizar la inversión en un solo ejercicio en lugar de repartirla, con el efecto que eso tiene en el Impuesto sobre Sociedades.

Lo tienes en detalle, con la norma citada y la fecha de comprobación, en qué ayudas siguen vigentes en 2026.

Las decisiones técnicas que deciden el coste, con ayuda o sin ella

Lo que sigue es la parte del proyecto que no dependía de ninguna convocatoria, y que ahora pesa el doble: cuando no hay un porcentaje que perdone un mal diseño, el diseño es todo el margen.

Acceso público o uso privado: hay que decidirlo antes

Es la primera bifurcación de cualquier proyecto, y cambia el equipo, la operación y hasta el modelo de negocio.

  • Uso privado: los cargadores los usan tus empleados, los vehículos de tu flota o, en un edificio residencial, los vecinos. Para un responsable de flota, aseguran que cada furgoneta empiece el día con la batería al 100 %. Para recursos humanos, es un beneficio tangible.
  • Acceso público: los puntos están en tu propiedad pero puede usarlos cualquier conductor. Es la vía que convierte el aparcamiento en una línea de ingresos y da visibilidad en los mapas de recarga.

Caso de una flota: Una empresa de logística instala 20 cargadores de carga lenta en su nave. Al ser de uso exclusivo para sus furgonetas, puede programar la recarga en horario nocturno, aprovechando las tarifas más económicas y garantizando que la operativa no se detenga.

Caso de una oficina: Un edificio de oficinas en un parque empresarial instala puntos de recarga para sus trabajadores. Aunque sean privados, la empresa puede controlar quién accede y cómo se paga la energía a través de un sistema de gestión de puntos de recarga (CPMS), repercutiendo el coste o incluyéndolo como parte del paquete de beneficios.

Si el punto va a ser de acceso público, dos detalles marcan la diferencia para el conductor: que aparezca en los mapas de referencia, como el del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), y que se pueda pagar con tarjeta sin obligar a nadie a descargarse una aplicación ni a firmar un contrato.

La preinstalación, que sigue siendo la partida más rentable

Dejar preparadas las canalizaciones y el cableado para añadir puntos más adelante es la decisión que más dinero ahorra a medio plazo, y no depende de que exista una ayuda. Un aparcamiento de empresa puede dejar la obra preparada para 50 plazas aunque de momento instale 10 cargadores: cuando en dos años necesite más, el coste será mínimo porque no habrá que levantar el suelo otra vez.

Esta partida incluye lo que casi nadie presupuesta al principio:

  • La obra civil que sea necesaria.
  • El tendido de cable desde el cuadro eléctrico principal.
  • El montaje y puesta en marcha del cargador.
  • El sistema de comunicaciones para la gestión remota.

Gráfico de barras que compara el peso de la inversión en puntos de recarga y en preinstalación eléctrica.

Los porcentajes que aparecen en ese gráfico corresponden a escalas de programas ya cerrados y no describen ninguna ayuda que se pueda pedir hoy. Lo que sigue valiendo del reparto es la idea: la preinstalación es una parte pequeña del presupuesto que evita una obra grande después.

Los requisitos técnicos que conviene mantener aunque no los pida ninguna ayuda

Técnico conecta un cable de carga de vehículo eléctrico a una estación de carga en un taller.

El MOVES III exigía una serie de condiciones técnicas, y la mayoría no eran un capricho administrativo: son las que hacen que una instalación se pueda operar diez años después. Estas siguen en pie por sí solas.

El requisito estrella era que los cargadores utilizasen el protocolo OCPP (Open Charge Point Protocol). Imagina que el OCPP es como el “español universal” de los puntos de recarga. Un cargador con OCPP es como un móvil libre: te da la libertad de conectarlo con cualquier software de gestión (CPMS) del mercado, sin atarte de por vida a un proveedor.

Además del OCPP:

  • Cumplimiento normativo: la instalación debe ajustarse al Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, concretamente a la instrucción ITC-BT 52, que es la referencia para la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos. Esto no es opcional y no depende de ninguna subvención.
  • Legalización: memoria técnica o boletín eléctrico firmados por un instalador autorizado y registro de la instalación ante el órgano competente de tu comunidad.
  • Potencia disponible: revisar si la instalación existente soporta la nueva carga antes de comprar nada, y no después.

Un error de principiante es instalar cargadores “propietarios” que no hablan OCPP. Puede que te ahorres algo al principio, pero a la larga es un mal negocio: te limita la gestión, te ata a un único operador y te obliga a cambiar el hardware el día que quieras cambiar de software.

La documentación, que ahora sirve para justificar y para legalizar

Si tienes un expediente concedido, esta es la carpeta que te van a revisar. Y si no lo tienes, es la misma que necesitas para legalizar la instalación:

  1. La memoria técnica: un informe detallado, firmado por un instalador autorizado, que explica qué se instala, con qué potencia, dónde y con qué esquema eléctrico. Una memoria genérica, copiada de otro proyecto, es la causa más repetida de requerimientos.
  2. Los presupuestos desglosados: por partidas, no una cifra global. Agrupar obra civil e instalación eléctrica en un solo concepto es un fallo clásico que invalida el coste.
  3. Los permisos: según dónde instales, el trámite de obra que corresponda en tu ayuntamiento y el permiso de la comunidad de vecinos.
  4. Las facturas y sus justificantes de pago, con un medio de pago admitido y a nombre del beneficiario.

Contar con un socio con experiencia en la instalación de puntos de recarga es clave aquí. No solo se ocupa del montaje, sino que ordena esta documentación para que la instalación que se proyecta sea la misma que después se ejecuta, se legaliza y, si hay expediente, se justifica.

Cómo se plantea hoy un proyecto de recarga, paso a paso

Sin ventanilla que perseguir, el proyecto se ordena igual pero cambia la prioridad: ya no manda el calendario de una convocatoria, manda el diseño.

Fase 1: Auditoría inicial y diseño del proyecto

Todo buen proyecto nace de una pregunta honesta: ¿qué necesitas de verdad? Aquí entra un especialista para analizar tu situación concreta: qué tipo de vehículos van a cargar (empleados, clientes, tu propia flota), qué potencia tienes contratada y, muy importante, cuáles son tus planes de futuro.

  • Un caso real: El director de un hotel boutique nos llamó con la idea de instalar un par de cargadores. Después de estudiar el perfil de sus huéspedes y el potencial de su ubicación, le recomendamos un proyecto con cuatro puntos de recarga y la preinstalación para otros cuatro. Esa visión a largo plazo le dejó preparado para crecer sin tener que hacer obras de nuevo.

Fase 2: Documentación técnica y trámites

Con el proyecto definido, llega el papeleo: presupuestos desglosados, memoria técnica, permisos del ayuntamiento y de la comunidad, y la documentación de legalización. Nuestro servicio de instalación de puntos de recarga para empresas no es solo poner el cargador; es una gestión completa que te da la tranquilidad de que todo está en buenas manos.

Fase 3: Ejecución e instalación

Aquí la coordinación es fundamental para que la instalación sea rápida, limpia y siga al pie de la letra lo proyectado. Nuestro equipo se encarga de la obra civil, el tendido del cableado y la configuración final de los cargadores, y documenta cada paso con fotografías. Ese reportaje es exactamente lo que se pide después en una justificación.

Fase 4: Legalización y, si hay expediente, justificación

La instalación se registra ante el órgano competente de la comunidad, que es lo que la hace legal y lo que permite darla por terminada. Si además hay una ayuda concedida pendiente de justificar, es el momento de montar el expediente final: facturas, comprobantes de pago, certificado de instalación y memoria técnica final.

Un error muy habitual es pensar que el proceso acaba cuando los cargadores están instalados. Un simple descuido en la justificación puede retrasar el cobro durante meses o, en el peor de los casos, hacer que se pierda la ayuda concedida.

Cómo rentabilizar tus cargadores después de la instalación

Con ayuda o sin ella, el hardware es solo la primera pieza del puzle. El verdadero potencial para tu negocio está en gestionar esa infraestructura de forma inteligente para convertirla en una fuente de ingresos real y una herramienta de control.

Técnico monitorea eficiencia de estación de carga EV y energía solar con tablet digital.

Piensa que los puntos de recarga son los cimientos, pero el software de gestión (conocido como CPMS) es el cerebro que lo controla todo. Este sistema es el que te da las riendas para decidir quién, cuándo y a qué precio utiliza cada enchufe. Es lo que transforma una inversión en un activo que genera beneficios por sí mismo, un pilar fundamental en el desarrollo de negocios para PYMEs que miran al futuro.

El cerebro de la operación: el sistema de gestión o CPMS

Un Sistema de Gestión de Puntos de Recarga (CPMS) es, en pocas palabras, la plataforma digital que te permite monitorizar, gestionar y, sobre todo, monetizar tus cargadores. Imagina tener un panel de control centralizado, accesible desde tu ordenador o el móvil, desde donde manejas toda tu red.

Con un buen CPMS, las posibilidades son enormes:

  • Fijar precios dinámicos: Puedes establecer tarifas diferentes según la franja horaria, el perfil del usuario (clientes de tu hotel, empleados, público general) o incluso la potencia suministrada. Un hotel, por ejemplo, podría ofrecer recargas bonificadas a sus huéspedes mientras cobra una tarifa estándar al resto de usuarios.
  • Controlar el acceso: Tú decides quién puede cargar. Es posible crear grupos de usuarios con permisos distintos, como reservar ciertos cargadores para la flota de vehículos de la empresa o para clientes VIP.
  • Monitorizar en tiempo real: Sabrás en todo momento qué está pasando: el estado de cada cargador, la energía que consume y los ingresos que genera. Esto te permite adelantarte a los problemas y tomar decisiones con datos fiables en la mano.
  • Resolver incidencias a distancia: Si un cargador se queda bloqueado, a menudo se puede diagnosticar y reiniciar de forma remota desde la propia plataforma, ahorrándote tiempo y el coste de desplazar a un técnico.

Instalar cargadores sin un CPMS es como montar un hotel sin un sistema de reservas. Podrías apañártelas, pero pierdes por completo el control sobre la ocupación, la facturación y la experiencia que ofreces.

Balanceo de carga: la clave para ahorrar en tu factura

Una de las joyas tecnológicas que te proporciona un CPMS es el balanceo de carga dinámico (en inglés, dynamic load balancing). La idea es sencilla, pero sus efectos son potentísimos: reparte de forma inteligente la potencia eléctrica disponible entre todos los coches que estén cargando a la vez.

Ponte en situación: tu aparcamiento tiene una potencia contratada limitada. Si varios coches se conectan a la vez sin ningún control, es muy probable que salten los plomos. El balanceo de carga evita este desastre, ya que ajusta en tiempo real la potencia que recibe cada vehículo para que todos carguen de forma segura sin sobrepasar nunca el límite de tu instalación.

La principal ventaja es económica. Te permite instalar muchos más puntos de recarga sin necesidad de aumentar la potencia contratada, lo que se traduce en un ahorro de miles de euros al año en la parte fija de tu factura de la luz. Es la solución ideal para flotas, aparcamientos públicos y oficinas donde se espera que muchos coches carguen al mismo tiempo. Si te interesa el tema, aquí puedes conocer más sobre los diferentes tipos de cargadores de coche eléctrico y su compatibilidad con estos sistemas avanzados.

Y si lo que buscabas era el listado de ayudas por comunidad, conviene contrastarlo con la realidad de cada convocatoria: las subvenciones para cargadores de coche eléctrico se gestionaron autonómicamente, y hoy ninguna de las que financiaban instalación admite nuevas solicitudes.

Resolvemos tus dudas sobre el “Plan MOVES 4”

Estas son las preguntas que más nos llegan desde que el MOVES III cerró, y casi todas nacen del mismo malentendido.

¿Existe el Plan MOVES 4?

No. No hay ningún programa llamado así y no se ha anunciado ninguna convocatoria estatal que subvencione la instalación de infraestructura de recarga. El Plan MOVES III cerró la admisión de nuevas solicitudes el 31 de diciembre de 2025 y no se ha convocado una edición equivalente.

Cualquier página que hoy detalle porcentajes o plazos de un MOVES 4 está describiendo algo que no está publicado en ningún sitio.

¿El Programa Auto+ sustituye al MOVES III para instalar cargadores?

No para la instalación. El Programa Auto+, aprobado por el Real Decreto 609/2026, de 22 de julio, subvenciona la compra del vehículo, no la infraestructura de recarga. Está abierto desde el 4 de agosto hasta el 31 de diciembre de 2026 y tiene dos líneas: una para quien no desarrolla actividad económica y otra para quien sí.

¿Y el MOVES Corredores no era de recarga?

Sí lo era, pero no es para cualquier empresa. La Orden TED/1477/2025 financia infraestructura de recarga de acceso público en la red transeuropea de transporte (RTE-T) y solo para operadores de punto de recarga. Su ventanilla estuvo abierta del 30 de diciembre de 2025 al 10 de febrero de 2026, está cerrada y se resolvió el 26 de junio de 2026.

Tengo una ayuda MOVES concedida y sin justificar. ¿Qué hago?

Eso es lo único del MOVES que sigue teniendo plazo. El expediente sigue vivo mientras no venza su plazo de justificación, y ese plazo lo fija la convocatoria autonómica que te concedió la ayuda: busca tu resolución de concesión y cuenta desde ahí.

En la Comunidad de Madrid, las solicitudes presentadas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025 se justifican hasta el 31 de diciembre de 2026, con un plazo documental adicional de doce meses desde la adquisición del vehículo o del punto de recarga.

¿Qué queda para financiar la instalación de un punto de recarga?

La vía fiscal. La deducción del 15 % en el IRPF por la instalación sigue vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, sobre una base máxima de 4.000 € y para cantidades pagadas desde el 30 de junio de 2023, con la instalación terminada en 2026. No se aplica cuando la instalación está afecta a una actividad económica y el pago en efectivo no se admite.

Para empresas, la libertad de amortización en infraestructura de recarga se prorrogó para 2026 por el Real Decreto-ley 7/2026.

Actualizado el

Escrito por Cristian Mejía Castellano, Account & Operations Manager en EVenergia.

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